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Mié, Oct
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Empresario andalgalense denunció que fue estafado por más de $15 millones

Policiales

Una empleada habría falseado la facturación en connivencia con dos viajantes, presuntamente desde 2013.

Los propietarios de una reconocida empresa de la ciudad de Andalgalá, en el departamento homónimo, denunciaron penalmente que fueron estafados por más de $15 millones desde el año 2013 y señalaron a una empleada y dos vendedores como los presuntos responsables.

Según la información a la que pudo acceder El Ancasti, la presentación legal fue formalizada en las últimas horas por Fabián Felipe Fuenzalida, socio gerente de la firma ‘Fabián F. Fuenzalida e Hijos SRL', dedicada a la comercialización al por mayor de cigarrillos, bebidas y otros productos para kioscos y almacenes.

En la Fiscalía de la Segunda Circunscripción Judicial de Andalgalá, subrogada por Soledad Rodríguez, el empresario informó que el faltante de dinero para cubrir los compromisos contraídos con los proveedores comenzó a ser notorio aproximadamente en 2016, y que la situación se agravó al extremo de que, ante la imposibilidad de hacer frente a las obligaciones contraídas, debió tomar créditos bancarios y disminuir la reposición de productos.

Pero esta medida generó una merma sustancial de stock de mercaderías. Alertados por la acuciante situación económica y financiera -que se agravó en los últimos meses-, a principios de año solicitó una pericia contable y de stock a la contadora de la empresa.

Afortunadamente para el denunciante, uno de sus hijos detectó en julio diferencias en el stock de mercaderías. Realizó un chequeo y se dio con que en aproximadamente siete días, a mediados de junio, hubo irregularidades con un cargamento de cigarrillos.

Un furgón que comercializaba los productos en la ciudad de Belén, antes de salir del depósito, tenía un stock de 220 unidades de cigarrillos. Se le realizó una carga de 1.000 unidades más totalizando -antes de salir a vender-, unas 1.220 unidades. A la semana, cuando regresó, el vendedor contaba con un stock de 420 unidades. Es decir que la venta tuvo que haber sido de 800 unidades. Pero un arqueo efectuado a través de un software provisto por una empresa de Córdoba arrojó que en ese mismo período el mismo vendedor comercializó 510 unidades.

O sea que rindió cuentas por 510 unidades facturadas, cuando el control interno indicaba que debió vender 800 unidades: es decir que 290 unidades no fueron facturadas ni rendidas.

Los empresarios realizaron controles exhaustivos en la facturación y de stock y decidieron solicitar una pericia exhaustiva a los proveedores del software.

Los especialistas analizaron la facturación correspondiente al período en cuestión y lograron establecer que se habían emitido facturas con fechas y numeraciones adulteradas.

La investigación continuó y poco después determinaron que la mujer denunciada, quien tenía acceso exclusivo al sistema de facturación y al software de control interno, inventaba facturas y remitos, y descontaba la mercadería del vendedor en cuestión. Mediante otra maniobra hacía que esa misma mercadería pudiera ser comercializada por el mismo vendedor, por mostrador, sin rendir cuentas de las operaciones efectuadas.

Así, las ventas habrían sido concretadas y cobradas en el mostrador a través de una de las cajas, sin que quedaran registros de facturación o ingreso de dinero y egreso de mercaderías. Ante la presunción de que la estafa llevaría años concretándose, el proveedor del software extendió el análisis de los datos internos y de facturación.

Estudiaron la información desde 2019 hacia atrás, año por año, y lograron establecer que las maniobras se iniciaron en 2013 y se extendieron al menos hasta junio del año en curso, con emisión de facturas truchas.

Las maniobras incluían el desvío de mercaderías en distintas operaciones y habrían sido efectuadas en connivencia con el vendedor que cubría la ciudad de Belén y el encargado de las ventas en la ciudad de Tinogasta.

A las pericias se agregó un estudio contable y se logró establecer que el perjuicio provocado a lo largo de todos estos años supera los $15.000.000, pudiendo llegar, inclusive, a los $20 millones.

Finalmente se conoció que la firma se constituyó en querellante particular, bajo el patrocinio del abogado Luciano Rojas. ( Diario el triunfo)

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