25
Mar, Jun
3 Nuevos artículos

decretaron la emergencia olivícola para el oeste

Noticias

Es por las grandes pérdidas que hubo en el sector por inconvenientes climáticos.

 

El Gobierno provincial declaró la Emergencia Agropecuaria Olivícola por el término de un año en los departamentos Pomán, Andalgalá y Tinogasta. La medida establece que, por el término de un año, a los productores afectados en su producción por las inclemencias climáticas se les postergue el pago de los tributos provinciales.
 
La emergencia se estableció en un decreto que fue emitido por la Gobernadora Lucía Corpacci pero que aún no fue publicado en el Boletín Oficial. Entre los motivos se menciona que la herramienta se dictó por las inclemencias climáticas, en particular el viento zonda que dañó al cultivo de olivo y que lo afectó entre un 70 y 100 por ciento en esas localidades.
 
A su vez, se solicita al Gobierno nacional que también dicte la emergencia agropecuaria para este sector en el oeste provincial, con el fin de que también se postergue el pago de los impuestos de carácter nacional.
 
Crisis del sector
 
Desde La Asociación Olivícola Catamarca (Asolcat) se mostraron conformes con la decisión tomada por el Gobierno provincial, ya que consideran que las pérdidas de los productores  fueron muy importantes. Sin embargo, recordaron que la situación del sector a nivel provincial es “crítica”.
 
En diálogo con la UNION, el vicepresidente de la institución, Federico Alonso, sostuvo que “la situación actual es crítica en el sentido de que tenemos una elevación de costos internos” y puso como ejemplo la caída del precio del aceite de oliva. El empresario graficó que mientras el año pasado, en promedio, la tonelada de aceite se vendió  en 3.6o0 dólares -con picos de 3.900 dólares- este año, la perspectiva de venta es de 2.300 o 2.400 dólares.
 
Por este motivo consideró que “la rentabilidad que podía haber en aceite desaparece”  y agregó que “en el caso de aquellos que cosechan manualmente lo que queda al productor son 300 o 400 dólares para mantener una hectárea, cuando lo que cuesta hoy en día mantenerla es 1800 o 2000 dólares, o sea que ni siquiera les queda para mantener la hectárea”.
 
Alonso dijo que la situación es crítica también por el combo que genera el incremento de la tarifa de energía, las paritarias del sector, la suba del dólar que eleva el precio de los insumos y por eso “hoy hay muchos campos que están a duras penas regándose y se está achicando la estructura para poder sobrevivir”.(La unión)